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Hoy el Seminario de
Estudios Hispánicos tiene razones de sobra para celebrar y para sentirse
orgulloso de un logro más: la publicación de este
Diccionario de autores puertorriqueños
contemporáneos del doctor
Víctor Federico Torres. Este libro se gestó y se desarrolló
en el Seminario de Estudios Hispánicos de la Facultad de Humanidades
como una iniciativa de colaboración entre el Seminario y el Sistema de
Bibliotecas del Recinto de Río Piedras, unidad a la cual está adscrito
el autor como Bibliotecario. Este libro prueba lo que muchos siempre
hemos afirmado más allá de los obstáculos administrativos: el hecho de
que el trabajo intelectual que cruza disciplinas y se desplaza por
distintos espacios del Recinto puede tener excelentes resultados.
El autor nos entrega una obra necesaria y valiosa que será lectura
obligatoria para los estudiosos de la literatura puertorriqueña en todos
los niveles: desde la escuela secundaria hasta los estudios graduados.
El alumnado de nuestras escuelas se beneficiará de la claridad y la
sobriedad expositivas de los ensayos incluidos y de las atinadas
observaciones de su autor, en tanto que los estudiosos de nuestra
literatura del nivel universitario podrán encontrar en este Diccionario
un excelente recurso bibliográfico. La labor de recopilación
bibliográfica de los estudios que se ha generado sobre la obra de los
escritores contemporáneos delata el esmero del autor. Esta recopilación
podrá tener una doble función en los estudios literarios: por un lado,
nutrir el estado de la cuestión de muchas propuestas de investigación y,
a la vez, ser un excelente recurso para quien quiera estudiar los
procesos de recepción de la obra de algún escritor.
El procedimiento del doctor Torres consiste en exponer datos
fundamentales acerca de la formación de los escritores y escritoras, los
rasgos principales que caracterizan las distintas etapas de su
producción, así como las distinciones y los reconocimientos que se les
han otorgado a sus obras. En los ensayos que tratan sobre la obra de los
escritores, se advierte un rigor muy claro por parte del autor ya que
establece con mucha frecuencia un diálogo con la crítica que se ha
escrito sobre la obra y se da una incorporación de las opiniones y los
juicios de esa crítica. Esta inclusión de la crítica revela por un lado,
la precisión del autor de este Diccionario, y, por el otro, supone un
reconocimiento al desarrollo que se ha producido en el campo de la
crítica literaria que trata sobre la literatura puertorriqueña en las
últimas tres décadas. Cabe recordar que este desarrollo no sólo se ha
dado en Puerto Rico, sino también en el plano internacional. Argentina,
España y Francia, entre otros países, cuentan con estudiosos y
estudiosas de primera categoría que se han especializado en nuestras
letras.
Otro de los méritos de este Diccionario tiene que ver con su capacidad
de ampliar la información disponible acerca de las promociones
literarias que han surgido en las últimas décadas en nuestro país. A
pesar de que no se propone hacerlo de manera directa, al ampliar la
noción de lo contemporáneo y traerlo hasta una fecha muy reciente, el
Dr. Torres interviene en un proceso de la historia literaria que
consiste en la revisión periódica de los modos de interpretación y
lectura de las obras literarias. El privilegio del que ha disfrutado el
grupo de escritores de la década del setenta se matiza muy acertadamente
en este Diccionario. Coexisten en él tanto las figuras establecidas de
esa década como las que se han dado a conocer recientemente. Se incluyen
aquí las nuevas propuestas literarias que sin duda matizan los proyectos
más instalados de las otras figuras contemporáneas.
Por otro lado, este Diccionario se ha armado a partir de criterios
amplios e inclusivos que no están atados a conceptos estrictamente
generacionales o a los que puede imponer el nacionalismo cultural. La
presencia de un buen número de escritores y escritoras de la emigración
o la diáspora, tales como Miguel Algarín, Judith Ortiz Cofer, Tato
Laviera y Pedro Pietri, entre otros, refleja ese interés por dar cuenta
de la complejidad que marca nuestra historia cultural, historia en la
cual los procesos migratorios constituyen un capítulo fundamental.
Ha habido, en este caso, una reflexión y un estudio previo que desembocó
en la selección de escritores por la recepción que han recibido por
parte de los estudiosos y por los méritos de su obra. El criterio de
generación, que a menudo constriñe y reduce las posibilidades de
organizar una reflexión amplia sobre los procesos literarios, por
suerte, no ha pesado aquí como un elemento determinante. Es lo que
explica la inclusión muy merecida de figuras díscolas que no podemos
ubicar fácilmente en una generación literaria específica. Pienso en los
casos de varios escritores muy valiosos –Marta Aponte Alsina, Giannina
Braschi, Félix Córdova Iturregui y José Liboy– cuya obra no encaja en la
camisa de fuerza del concepto de generación.
Me resta felicitar al doctor Víctor Federico Torres y esperar que siga
produciendo este tipo de proyecto interdisciplinario que es tan
necesario en nuestro país.
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* Presentación del
Diccionario de autores puertorriqueños
contemporáneos, del doctor
Víctor Federico Torres.
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